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La carta que las hijas de Bush le dedicaron a las hijas de Obama

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Jenna y Barbara Bush despiden a Malia y Sasha Obama con un emotivo mensaje en el programa Show Today.
La carta que las hijas de Bush le dedicaron a las hijas de Obama

Las hijas mellizas del presidente número 43 de los Estados Unidos, George W. Bush, no perdieron la oportunidad de colocarse en el centro de las despedidas a la familia Obama de la Casa Blanca, ya que hicieron público un recuerdo de hace ocho años (noviembre, 2008) cuando conocieron a Malia y Sasha de 10 y 7 años de edad.

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Jenna y Bárbara pisaron por primera vez la Oficina Oval a los 7 años cuando su abuelo George H. W. Bush fue el presidente 41 del país de las barras y las estrellas, pero, lo que no imaginaban es que a las 19 años estarían regresando como parte de la familia presidencial a lado de su padre y su madre Laura Bush. Así que no hay otras dos personas en el mundo que puedan entender el sentimiento de las hijas de Barack Obama al dejar la casa más famosa del planeta y la que fue su hogar durante los últimos ocho años. Actualmente Malia y Sasha con 18 y 16 años respectivamente, tiene toda la vida por delante y un extraordinario recuerdo de su juventud. Por eso dejamos la carta que leyeron y dedicaron en televisión nacional las hijas de Bush a las hijas de Obama.

Malia y Sasha, Hace ocho años, en un frío día de noviembre, las saludamos en los escalones de la Casa Blanca. Las dos vimos el brillo y la reserva en su mirada mientras veían su nueva casa. Dejamos nuestros trabajos en Baltimore y Nueva York temprano y viajamos a Washington para poder darles un tour. Enseñarles la habitación Lincoln, y los cuartos que alguna vez fueron nuestros, presentarles a todas las personas, las floristas, los jardineros y los mayordomos, que se han dedicado a hacer de esta residencia histórica un hogar.

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(Foto: Internet)

Las cuatro paseamos por los majestuosos pasillos de la casa de la que no tenían opción más que mudarse a ella. Cuando se deslizaron por el barandal del Solarium, tal como nosotros lo hicimos cuando teníamos 8 años y después cuando teníamos 20 alargando nuestra juventud, su felicidad y diversión fue contagiosa.

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(Foto: Internet)

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(Foto: Internet)

En ocho años han hecho muchas cosas. Han visto muchas cosas. Se pararon en la entrada de la celda de Robben Island, en donde el sudafricano Nelson Mandela estuvo preso durante décadas, mientras abrazaban a su papá. Viajaron a Liberia y a Marruecos con su mamá para hablar con niñas sobre la importancia de la educación, niñas que se identificaban con ustedes, se veían a sí mismas en sus padres, veían en lo que se podían convertir si continuaban estudiando y aprendiendo.

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(Foto: Internet)

Asistieron a cenas de Estado, caminaron en parques nacionales, conocieron a líderes mundiales y lograron reír ante las bromas de su papá durante el Indulto del Pavo en Thanksgiving cada año, todo, siendo niñas, yendo a la escuela y haciendo amigos. Las hemos visto crecer de niñas a jóvenes mujeres con gracia y facilidad. Y a lo largo de todo esto, se tuvieron la una a la otra. Tal como nosotras.

Ahora están por unirse a otro exclusivo club, el de los ex Primeros Hijos, una posición que no se busca y una que viene sin instrucciones. Pero vienen muchas cosas buenas. Estarán escribiendo las historias de sus vidas, más allá de la sombra de sus famosos padres, aun así siempre llevarán con ustedes las experiencias de los últimos ocho años.

Nunca olviden a la maravillosa gente que trabaja en la Casa Blanca. La mujer que nos dio la bienvenida cuando teníamos siete años en la inauguración de nuestro abuelo fue Nancy, la florista de la Casa Blanca, quien nos resguardó del frío. Nos ayudó a hacer bouquets llenos de color con flores invernales para los buros de nuestros abuelos. Veinte años después, Nancy hizo los arreglos de la boda de Jenna. Aprecien a su propia Nancy. Nosotros seguimos en contacto con nuestro Servicio Secreto. Fueron parte de crecer para nosotros: estuvieron ahí en nuestras primeras citas, primeros días, y hasta en un compromiso y una luna de miel. Sabemos que no siempre fue fácil, ustedes dos y nosotros dos fuimos adolescentes seguidas por hombres con mochilas negras, pero ellos pusieron su vida en riesgo por nosotros.

Disfruten la universidad. Como casi todo el mundo sabe, nosotros lo hicimos. Y ya no van a tener el peso del mundo sobre sus hombros. Exploren sus pasiones.  Aprendan quiénes son. Equivóquense, lo tienen permitido. Continúen rodeándose de amigos fieles que las conocen, adoran y protegen ferozmente. Aquellos que las juzguen no las quieren y sus voces no deben tener ningún peso. Más bien, lo que está en su corazón es lo que importa.

Tomen todo lo que vieron y la gente que conocieron, las lecciones que han aprendido y dejen que las guíen para hacer un cambio positivo en su vida. No tenemos duda de que así lo harán. Viajar con nuestros padres nos enseñó más que cualquier clase pudo. Nos abrió los ojos a nuevas personas además de a nuevas culturas e ideas. Conocimos trabajadores de fábricas en Michigan, maestros en California, doctors curando en la frontera de Birmania, niños que hacían fila entre las calles polvorientas de Kampala para ver al Presidente de Estados Unidos y a los niños con VIH esperando para recibir los antivirales que salvarían su vida.

Una pequeña niña usando su vestido más elegante en lila que se veía muy pequeña, pero no lo era. Era chica porque estaba enferma. Su mamá admitió que tal vez no viviría hasta que las medicinas funcionaran, pero que sus hermanos y hermanas sí lo harían. Después de conocer a esta niña, Barbara regresó a la escuela y cambió su carrera, y con eso su vida.

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(Foto: Internet)

Han vivido bajo la increíble presión de la Casa Blanca. Han oído las durísimas críticas a sus padres de personas que nunca los han conocido. Han apoyado a sus papás mientras los titulares los acababan. Sus papás, quienes las pusieron primero, y quienes no solo les enseñaron sino les entregaron el mundo. Como siempre, ellos estarán apoyándolas mientras comienzan su nuevo capítulo. Y nosotras también lo haremos.”

*Con información de la revista Hola! México